La reciente implementación de la digitalización de trámites para la importación de vehículos ha producido un estancamiento significativo en las actividades de los yonkeros de Tijuana. Según José Asunción Rábago, presidente de la Asociación de Yonkeros de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en Tijuana, esta iniciativa, aunque busca erradicar problemas como el lavado de dinero, ha venido acompañada de retos que amenazan sus operaciones.
Cambios en el Proceso de Importación
Desde este año, las nuevas normativas establecen que los compradores de vehículos destinados a desmantelar, adquiridos en Estados Unidos, deben demostrar el pago a través de medios digitales. Esto contrasta con el proceso anterior, donde simplemente era necesario presentar el título de propiedad y una factura para completar la importación. Asunción Rábago señala: "Ahorita estamos enfrentando el problema de que no se van a poder importar, a menos que se presenten los documentos."
Los compradores ahora deben demostrar la compra mediante una factura electrónica, transferencia bancaria o cheque de caja. Rábago admite que aunque comprende la urgencia de fortalecer el control sobre el lavado de dinero, el cambio ha sido abrupto para muchos. "Es un cambio que va a ir poco a poco, pero los efectos son inmediatos", añadió.
Las Consecuencias para el Sector
Los yonkeros de Tijuana han visto un descenso preocupante en la cantidad de vehículos que pueden importar. Antes de los cambios, se adquirían alrededor de 500 autos mensualmente; sin embargo, las expectativas para este enero son desalentadoras, con proyecciones que sugieren que esta cifra podría reducirse a la mitad.
"La mayoría no tiene el documento electrónico de cómo se pagó el vehículo […] el problema es poder traer ese vehículo," comentó Rábago, refiriéndose a las complicaciones que enfrentan algunos compradores que pagaron en efectivo.
A pesar de que las autoridades han anunciado una prórroga hasta el 1 de abril para quienes compran vehículos en Estados Unidos, las agencias aduanales están requiriendo la documentación que entró en vigor a inicios de este año, dejando a los yonkeros en un limbo legal prematuro.
Reacciones del Sector
Rábago expresó su esperanza de que, con el tiempo, los reguladores y las agencias aduanales se adapten a la nueva normativa y que estas medidas no se conviertan en un obstáculo prolongado para la operación de los yonkeros. “Esperamos cumplir con los reglamentos y continuar importando. Sin embargo, la mercancía está detenida y tenemos que empezar a ver qué va a pasar; es un tema que nos afecta”, concluyó.
La digitalización de trámites en México busca modernizar y hacer más eficientes procesos a menudo considerados engorrosos, pero este caso en particular pone de manifiesto la necesidad de un enfoque equilibrado que no solo contemple la legalidad y control, sino que también considere la viabilidad económica de los sectores que dependen de estas operaciones.
Mirando hacia el Futuro
La situación plantea un reto no solo para los yonkeros de Tijuana, sino también para la economía local que depende en gran medida de este comercio. Con la promesa de que las normativas se ajusten con el tiempo, las expectativas de recuperación y adaptación del sector se mantienen, pero es imprescindible que se brinden las herramientas adecuadas para realizar estas transacciones sin mayores complicaciones.
La historia continúa a desarrollarse conforme los yonkeros, las agencias aduanales y las autoridades trabajen para encontrar un equilibrio en este nuevo panorama de importación vehicular en Tijuana.










