El Cañón Emiliano Zapata, una zona residencial ubicada en la colonia Libertad, enfrenta una crisis desde que comenzaron las obras para un nuevo viaducto elevado. Habitantes han denunciado daños considerables en sus hogares, y la situación ha llevado al Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) a calificar el área como un “deslizamiento de ladera activo”. Este informe ha generado más preocupación entre los residentes, quienes temen por su seguridad y la integridad de sus propiedades.
Antecedentes de la Situación
Desde el pasado 29 de enero, los vecinos del Cañón Emiliano Zapata han reportado daños en sus viviendas coincidiendo con los inicios de las obras del viaducto. María de Jesús Orozco Bautista, una de las residentes afectadas, subrayó que antes de estos trabajos no habían notado problemas significativos en sus casas. Sin embargo, los trabajos de excavación introdujeron condiciones adversas que se tradujeron en graves daños estructurales.
"Antes no habíamos notado afectaciones, vimos los daños cuando iniciaron las excavaciones para la construcción del viaducto", expresó Orozco Bautista.
El informe de Cenapred atribuye las causas del deslizamiento a “rellenos heterogéneos, construcción precaria y deficiente manejo de aguas pluviales”. Los vecinos, que ya habían advertido sobre la falta de estudios geotécnicos preliminares, están ahora más dubitativos sobre la dirección que tomará este proyecto.
Causas del Deslizamiento
El movimiento de tierras en el cañón ha sido identificado por el Cenapred como un fenómeno con múltiples causas. La falta de un drenaje adecuado y el uso de materiales inadecuados en la construcción de muros han contribuido al deslizamiento. Específicamente, se identificó que las viviendas afectadas están construidas sobre un terraplén de llantas apiladas. Esto ha creado un terreno inestable, exacerbado por la falta de un sistema de drenaje efectivo.
“No se puede atribuir el colapso a un solo factor; se trata de una concurrencia de causas progresivas", señala el informe.
Los vecinos están sumamente frustrados, no solamente por los daños a sus casas, sino también por la forma en que el gobierno local ha manejado la situación. Orozco Bautista reafirma que la Secretaría de la Defensa Nacional estaba al tanto de las condiciones del terreno y de los posibles riesgos antes de que comenzaran las obras.
Compromisos y Respuestas de Autoridades
La administración municipal ha respondido a los temores de los residentes asegurando que se realizarán estudios especializados para identificar el origen y las causas del deslizamiento. No obstante, los habitantes del Cañón Emiliano Zapata sienten que sus preocupaciones no han sido escuchadas ni atendidas adequadamente. Los daños en sus viviendas han dejado a muchos en una situación precaria, ya que ahora enfrentan la incertidumbre sobre el futuro de sus hogares.
María de Jesús Orozco critica la inacción de las autoridades, alegando que la falta de investigación y supervisión durante la construcción del viaducto no sólo pone en riesgo sus propiedades, sino que también pone en entredicho los protocolos de seguridad en la construcción de infraestructura.
Expectativas Futuras
Los vecinos están demandando mesas de trabajo con funcionarios para discutir su situación y obtener respuestas claras sobre los pasos a seguir. La construcción de un drenaje adecuado y otras medidas correctivas son imperativas para mitigar los daños existentes y prevenir futuros deslizamientos.
Se teme que, si no se toman acciones adecuadas de forma inmediata, el riesgo para las viviendas y la seguridad de los residentes continuará aumentando. La situación del Cañón Emiliano Zapata es un recordatorio crítico del delicado equilibrio entre el desarrollo urbano y la seguridad de los ciudadanos.
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