La ciudad enfrenta un preocupante aumento en la desocupación de espacios industriales, que ha escalado a un 6.7% en el último año, superando tres veces los niveles óptimos que se esperaban para la región, según lo reportado por Elizabeth Zamora, directora de Nuevos Desarrollos Industriales de Meor. Este es un signo de la crisis que atraviesa el sector en Tijuana, una de las ciudades que más ha crecido industrialmente en la última década.

Un contexto complicado
Zamora expone que, a diferencia de los últimos años, donde la demanda por espacios industriales era tan alta que había lista de espera, actualmente la situación es crítica. El año 2025 cerró con una absorción neta negativa, lo que significa que se desocupó más espacio del que se logró arrendar. Las cifras indican que se desocuparon entre 200 mil y 600 mil pies cuadrados de espacio industrial.
Según la especialista, esta tendencia no se prevé que mejore marcadamente para finales de este año. "Este va a ser un año de estabilización, no de crecimiento neto", declaró.
Impacto en las rentas
A pesar de la alta tasa de desocupación, Zamora asegura que las rentas han permanecido estables, oscilando entre 0.75 y 0.85 dólares por pie cuadrado. Este dato contrasta con la lógica económica típica, donde una gran tasa de desocupación tiende a provocar una caída en los precios de alquiler.
"Si se siguen desocupando espacios, eso va a empujar las rentas a la baja, aunque Tijuana nunca ha sido un mercado barato; tratamos de ser la mejor opción por nuestra ubicación junto a California," concluyó Zamora, dejando claro que el contexto geográfico sigue siendo un atractivo, a pesar de las dificultades actuales.
Problemas en el desarrollo industrial
La incertidumbre económica a nivel global ha llevado a que muchos desarrolladores enfrenten dificultades para colocar sus proyectos. La falta de inquilinos ha paralizado el progreso de diversas iniciativas industriales que se encontraban en marcha.
Zamora enfatiza que la situación actual es el resultado de múltiples factores, incluida la inestabilidad política y económica en el país, así como preocupaciones crecientes en materia de seguridad, que afectan no solo a la población, sino también al empresariado que busca invertir en la región.
Mirando hacia el futuro
Con la desocupación industrial en niveles alarmantes y el sector enfrentando estabilidad en lugar de crecimiento, los próximos meses serán cruciales para Tijuana. Las autoridades y los desarrolladores deberán buscar estrategias efectivas para atraer inquilinos y recuperar la confianza en el mercado industrial de la ciudad.
En conclusión, Tijuana se enfrenta a un momento desafiante en su sector industrial. Mientras las autoridades y los empresarios contemplan cómo navegar este panorama complicado, la colaboración entre el gobierno y el sector privado será fundamental para reversar esta tendencia y fomentar un desarrollo más saludable y sostenible en el futuro.










